La fibromialgia, se caracterizada por un dolor crónico y generalizado, es un padecimiento con frecuencia debilitante que puede afectar principalmente a las mujeres.

 

El origen continúa siendo desconocido.

 

Los escaneos cerebrales en pacientes con fibromialgia han proporcionado pruebas sólidas de que el dolor que experimentan es real, principalmente porque su umbral para tolerar los impulsos de dolor es significativamente menor que el de la mayoría de las personas.

 

Pero, aún se desconoce el mecanismo que disminuye el umbral de dolor.

 

El estrés y las emociones podrían desempeñar un papel importante, las investigaciones más recientes demuestran que los pacientes con fibromialgia son propensos a tener una inflamación severa en su cuerpo, incluyendo al sistema nervioso y cerebral.

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de la fibromialgia?

 

Podría ser difícil diagnosticar esta enfermedad, originalmente, se pensaba que este padecimiento era una enfermedad musculo esquelética periférica.

 

Hoy en día, la fibromialgia es cada vez más reconocida como un problema neurobiológico que causa sensibilización central al dolor.

 

Por desgracia, en la actualidad no hay pruebas clínicas disponibles para diagnosticar la fibromialgia, por lo que los médicos dependen principalmente del historial de los pacientes, síntomas reportados y hallazgos en los exámenes físicos.

 

Los típicos síntomas de este padecimiento incluyen:

 

•Dolor — El indicador clave de la fibromialgia es el dolor, el cual puede ser profundo, generalizado y crónico.

 

El dolor en el interior de los codos y rodillas, clavículas y caderas es un síntoma indicativo de fibromialgia cuando está presente en ambos lados.

 

Las personas también informan frecuentemente dolor generalizado en el cuerpo, músculos, ligamentos y tendones por lo regular el dolor varía en intensidad.

 

Se ha descrito como dolor muscular profundo, punzante, agudo, así como palpitaciones y contracciones.

 

El malestar neurológico se suma a la incomodidad, como entumecimiento, hormigueo y ardor. La severidad del dolor y rigidez suelen ser peores por la mañana.

 

Los factores agravantes incluyen el clima frío y húmedo, no dormir la cantidad de horas adecuadas, fatiga, actividad física excesiva, ansiedad, inactividad física y estrés.

 

•Deterioro cognitivo — Un malestar típico es lo que se conoce como “fibroniebla” o confusión mental.

 

•Fatiga — La fatiga de la fibromialgia es diferente a la que padecen muchas personas en este mundo moderno tan ajetreado; produce una mayor sensación de cansancio;

 

Es un agotamiento generalizado que interfiere incluso en las actividades diarias más simples, y con frecuencia limita la capacidad del paciente para funcionar mental y físicamente durante un período prolongado de tiempo.

 

•Interrupción del sueño — Otra parte importante que se considera en los criterios de diagnóstico para este padecimiento está relacionado con algún tipo de trastorno del sueño. De hecho, parte de un programa de tratamiento eficaz es asegurarse de que duerma mejor.

 

Los investigadores médicos han documentado anomalías específicas y distintivas en la etapa 4 del sueño profundo de los pacientes con fibromialgia.

 

Durante el sueño, son interrumpidos constantemente por ráfagas de actividad cerebral similar al estado de vigilia, lo que limita la cantidad de tiempo que pasan en la etapa del sueño profundo.

 

•Síntomas adicionales — Otras típicas señales incluyen un intestino y vejiga irritable, dolores de cabeza y migrañas, síndrome de piernas inquietas y movimientos periódicos de las extremidades, deterioro de la memoria y concentración, sensibilidad y erupciones cutáneas, sequedad ocular y bucal, ansiedad, depresión, zumbidos auditivos, mareos, síndrome de Raynaud y deterioro en la coordinación.

 

Por lo general, el tratamiento convencional involucra algún tipo de medicamento para abordar el dolor, y tal vez medicamentos psicotrópicos, como los antidepresivos, lo cual no recomendamos, en función de que no abordan la causa del problema.

 

Muchas personas con fibromialgia tampoco responden a los analgésicos convencionales, los cuales podrían activar un círculo vicioso y uso excesivo de estos medicamentos.

La fibromialgia es una enfermedad crónica, podría convertirse en un problema emocional, además de las dificultades físicas que puede ocasionar en la vida.

 

Si padece de alguna enfermedad crónica es especialmente importante tener una estrategia para abordar su bienestar emocional.

 

Si padece fibromialgia, podría rastrear su origen hasta un evento desencadenante. Cualquier experiencia traumática tiene el potencial de permanecer en su mente durante toda la vida.

 

Podría llevar una alimentación y una rutina de ejercicio perfecto, así como una vida ideal; pero si tiene problemas emocionales sin resolver, aun así, podría enfermarse gravemente.

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